http://www.youtube.com/watch?v=CF7kGWJlje0
LOS DOS GRANADEROS
1. Dos granaderos que habían estado presos
en Rusia se dirigían a Francia.
Y cuando llegaron al cuartel alemán
estaban muy cabizbajos.
2. Ambos oyeron entonces la triste noticia
de que Francia había sido derrotada;
el valiente ejército, vencido y destruído;
¡y el Emperador, el Emperador... capturado!
3. Y lloraron juntos los granaderos
por tan lamentable noticia.
Uno de ellos dijo: ¡Qué dolor tengo,
cómo me quema mi antigua herida!
4. El otro dijo: todo ha terminado,
yo también quisiera morir contigo,
pero tengo mujer e hijo en casa,
que sin mí estarían perdidos.
5. ¡Qué me importan la mujer y los hijos,
mi anhelo es mucho mayor;
que mendiguen si están hambrientos!
¡Mi Emperador, mi Emperador... capturado!
6. Hermano, cúmpleme este deseo:
Si voy a morir ahora,
lleva contigo mi cadáver hasta Francia
y entiérrame en tierra francesa.
7. Colócame sobre el corazón
la cruz de honor con cinta roja;
ponme el fusil en la mano,
y cíñeme la espada.
8. Así yaceré y vigilaré en silencio
como un centinela, en la tumba,
hasta que oiga rugido de cañones,
relinchos y trote de caballos.
9. Entonces, cuando mi Emperador cabalgue sobre mi tumba,
y resuenen y brillen muchas espadas...
¡me alzaré armado, desde la tumba,
para proteger al Emperador, al Emperador!
LOS DOS GRANADEROS
1. Dos granaderos que habían estado presos
en Rusia se dirigían a Francia.
Y cuando llegaron al cuartel alemán
estaban muy cabizbajos.
2. Ambos oyeron entonces la triste noticia
de que Francia había sido derrotada;
el valiente ejército, vencido y destruído;
¡y el Emperador, el Emperador... capturado!
3. Y lloraron juntos los granaderos
por tan lamentable noticia.
Uno de ellos dijo: ¡Qué dolor tengo,
cómo me quema mi antigua herida!
4. El otro dijo: todo ha terminado,
yo también quisiera morir contigo,
pero tengo mujer e hijo en casa,
que sin mí estarían perdidos.
5. ¡Qué me importan la mujer y los hijos,
mi anhelo es mucho mayor;
que mendiguen si están hambrientos!
¡Mi Emperador, mi Emperador... capturado!
6. Hermano, cúmpleme este deseo:
Si voy a morir ahora,
lleva contigo mi cadáver hasta Francia
y entiérrame en tierra francesa.
7. Colócame sobre el corazón
la cruz de honor con cinta roja;
ponme el fusil en la mano,
y cíñeme la espada.
8. Así yaceré y vigilaré en silencio
como un centinela, en la tumba,
hasta que oiga rugido de cañones,
relinchos y trote de caballos.
9. Entonces, cuando mi Emperador cabalgue sobre mi tumba,
y resuenen y brillen muchas espadas...
¡me alzaré armado, desde la tumba,
para proteger al Emperador, al Emperador!
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